Este viernes 4 de agosto el brasilero Neymar fue presentado oficialmente con el Paris Saint-Germain del fútbol francés, en la concreción del fichaje más caro de la historia: 222 millones a las arcas del Fútbol Club Barcelona, su equipo de procedencia.
El ahora tildado como traidor por parte de la afición “culé” llegó a la capital francesa para afrontar nuevos retos que, según sus propias palabras, el club francés estaba en capacidad de ofrecer y, sobre todo, porque comparten sus mismas ambiciones.
Así se desprende de sus propias declaraciones, entre las cuales lanzó algunas frases contundentes:
Consultado sobre su supuesta intención de quitarse la presión de estar a la sombra de Messi, aseguró que salió por todo lo contrario: “Jugar con los mejores es lo más fácil”, dijo el brasilero, quien asumió que una de sus motivaciones para llegar a Barcelona fue precisamente para jugar con el argentino.
Y precisamente en este aspecto hay una diferencia fundamental: el delantero llega por “un plan de futuro”, y no por un jugador en particular, como sí lo hizo por Messi. “No me influenció en nada” la búsqueda de protagonismo, respondió a una de las tendencias sobre su salida del club catalán.
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“Creo que el PSG tiene un potencial muy grande para ser el club más grande del mundo”, dijo ante el cuestionamiento sobre el nivel futbolístico en Francia, dando otra clave sobre su llegada al conjunto, al cual le ve potencia de proyecto.
Además, el presidente del club, Nasser Al-Khelaifi, reiteró que entre los objetivos principales del equipo está la consecución de la UEFA Champions League, máxima competición europea de clubes en la que el PSG tiene años sin ser protagonista.
Sobre el brasilero, el jeque catarí aseguró que se trata, a día de hoy, del mejor jugador del mundo, y que “ha firmado para conseguir el máximo número de títulos”. Por esto, el compromiso del club es a darlo todo por este objetivo: “Queremos hacer historia junto a él”, sentenció Al-Khelaifi.
