La venta del delantero brasilero Neymar al Paris Saint-Germain de Francia deja en las arcas del Fútbol Club Barcelona la escandalosa cifra de 222 millones de euros (mde), con los cuales el conjunto buscaría la reestructuración de una plantilla que quiere ser nuevamente protagonista de la competición local y la UEFA Champions League.
Un integrante para cada línea de juego sería la fórmula con la que se buscaría reforzar la escuadra “culé”.
Los jugadores elegidos para suplir la ida del ahora jugador de la Ligue 1 serían su compatriota, el centrocampista del Liverpool Phillipe Coutinho; el defensa central Íñigo Martínez, procedente de la Real Sociedad; y el joven delantero francés del Borussia Dortmund de Alemania, Ousmane Dembélé.
Por el primero, los catalanes pagarían alrededor de 100 mde, y en Inglaterra ya lo dan por perdido: el mismo jugador le habría comunicado su decisión de fichar por el Barcelona a su entrenador, Jürgen Klopp.

La cadena ESPN reseñó además que el mismo fue apartado del conjunto “red” de cara al compromiso amistoso que tiene pautado con el Athletic Club de Bilbao, lo que sería una muestra de su inminente salida con destino a España.
En el caso del defensa central de la Real, petición expresa del entrenador Ernesto Valverde, 32 millones de la cláusula de rescisión cerrarían el acuerdo, a pesar de la intención del club vasco de mantener a uno de sus jugadores más importantes de cara a la venidera temporada.

Por último, se espera que la negociación por el delantero del Dortmund se cierre en una cifra que ronda los 90 millones, aunque desde las oficinas teutonas se asegura que incluso 100 mde sería poco por la ficha del joven de 20 años de edad.

Ya el curso pasado habían tentado a Dembélé, pero ante sus pocas posibilidades de jugar teniendo por delante a Messi, Luis Suárez y el propio Neymar, habría declinado la oferta. Ahora tiene las puertas de la delantera azulgrana abiertas, y podría cumplir con su ambición de vestir la camiseta del FC Barcelona.