La Pandilla realizó el examen del COVID-19 tan solo unas horas después del evento realizado por el futbolista, algo que no es recomendable.
MONTERREY.- La fiesta de Hugo González realizada el pasado 1 de agosto sigue dando mucho de qué hablar y esto debido a que se realizó en tiempos complicados y sin que ninguno de los tres involucrados (González, Dorlan Pabón y Diego Reyes), tomara las medidas recomendadas.
Y aunque González fue total responsable de este hecho, cabe señalar que Rayados también puso de su parte, pues la directiva, al enterarse de aquel evento lo que hizo fue aplicar test a sus dos jugadores de manera casi inmediata, esto en lugar de aislarlos durante siete días, como marca la recomendación del Doctor Manuel de la O Cavazos, Secretario de Salud de Nuevo León.
Luego de entrenar con normalidad, ser aislados y haber dado negativo en esa prueba, tanto González como Dorlan siguieron con su rutina diaria, pero los problemas terminaron apareciendo en el entorno del portero, cuya esposa comenzó a reportar síntomas, factor que privó al potosino de tener actividad el pasado encuentro ante Pumas.
Esa decisión tomada por Rayados, en donde priorizaron la aplicación del test sobre el aislamiento puede considerarse como negligencia, pues va contrario a lo que las autoridades de salud externan casi a diario en las habituales conferencias de prensa.
Nota escrita bajo la información publicada en el portal Mediotiempo.